1 º
Luke, List

-9

2T º
Cameron, Smith

-8

2T º
Lucas, Glover

-8

2T º
Scott, Brown

-8

5 º
Justin, Thomas

-7

6T º
Chez, Reavie

-6

6T º
Marc, Leishman

-6

6T º
Meen, Whee Kim

-6

6T º
Patrick, Reed

-6

10T º
Branden, Grace

-5

10T º
Charles, Howell III

-5

10T º
Kyle, Stanley

-5

10T º
Ollie, Schniederjans

-5

10T º
Thomas, Pieters

-5

15T º
Anirban, Lahiri

-4

15T º
Brian, Harman

-4

15T º
Nick, Taylor

-4

15T º
Pat, Perez

-4

15T º
Robert, Streb

-4

20T º
Harold, Varner

-3

20T º
Hudson, Swafford

-3

20T º
Rafael, Cabrera Bello

-3

20T º
Stewart, Cink

-3

24T º
Ian, Poulter

-2

24T º
Jason, Day

-2

24T º
Jin-Ho, Choi

-2

24T º
K.T., Kim

-2

24T º
Tony, Finau

-2

24T º
Wesley, Bryan

-2

30T º
Charl, Adriaan Schwartzel

-1

30T º
Keegan, Bradley

-1

30T º
Kevin, Tway

-1

30T º
Kyung, Ju Choi

-1

30T º
Paul, Casey

-1

30T º
Russell, Henley

-1

36T º
Byeong-Hun, An

0

36T º
Daniel, Berger

0

36T º
Danny, Lee

0

36T º
Jamie, Lovemark

0

36T º
Jhonattan, Vegas

0

36T º
Morgan, Hoffmann

0

36T º
Patrick, Rodgers

0

36T º
Seung-Yul, Noh

0

44T º
Hyung-Joon, Lee

1

44T º
Jung-Gon, Hwang

1

44T º
Si, Woo Kim

1

47T º
Bud, Cauley

2

47T º
Camilo, Villegas

2

47T º
Chris, Kirk

2

47T º
Chris, Stroud

2

47T º
Emiliano, Grillo

2

47T º
Graeme, McDowell

2

47T º
Kelly, Kraft

2

47T º
Rod, Pampling

2

47T º
Young-Han, Song

2

56T º
Adam, Hadwin

3

56T º
Adam, Scott

3

56T º
James, Hahn

3

56T º
Jonas, Blixt

3

56T º
Kevin, Na

3

56T º
Kyoung-Hoon, Lee

3

56T º
Sang-Moon, Bae

3

56T º
Sung-hoon, Kang

3

64T º
Chad, Campbell

4

64T º
Gavin, Kyle Green

4

64T º
Jeung-Hun, Wang

4

67T º
Cheng, Tsung pan

5

67T º
Jung-Hwan, Lee

5

67T º
Ryan, Ruffels

5

70T º
Gary, Woodland

6

70T º
Seung, Hyuk Kim

6

72 º
Xander, Schauffele

7

73 º
Grayson, Murray

9

74T º
Cody, Gribble

10

74T º
J.B., Holmes

10

76 º
Jim, Herman

12

77 º
Gyu, Min Lee

23

resultados

Resultados para iniestra

  • ¿No que el golf era duro?

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) Una ronda de 59 o un récord inalcanzable. Lo que antes era una noticia que paraba las prensas, en la actualidad parece algo inevitable casi todos los meses. ¿Será que el golf se está volviendo más sencillo? ¿O que la tecnología de los palos, atuendos, y pelotas están transformando nuestro deporte en uno muy fácil para los profesionales? Ultimamente se ha discutido esta temática con tantas rondas de 61, 60 o 59 (o hasta un par de 58) en las giras más importantes del mundo, además de récords en distancia desde el tee . Si bien años atrás firmar un score de 62 golpes o menos en una cancha tan retadora y enigmática como la Old Course de St. Andrews era impensable, Ross Fisher puso fuera de circulación el récord previo (62) entregando una tarjeta de 61 golpes en el Alfred Dunhill Links Championship. ¿61 golpes en Saint Andrews?, ¡Ni en un videojuego! Previo a eso, el inglés Tommy Fleetwood quizá consiguió algo todavía más descabellado: un 63 en la segunda ronda del Alfred Dunhill Links Championship en la temible Carnoustie. Sí, la misma cancha donde Jean Van de Velde tuvo su descalabro en 1999, año en que The Open se ganó con seis sobre par. No me mal interpreten: lo último que haría es dudar en la capacidad de los golfistas. Pero es que, además del talento de los jugadores y buenas condiciones del tiempo, en la actualidad la tecnología es un factor innegable en la avalancha de scores bajos y récords de cancha que se rompen con frecuencia. El 61 de Fisher fue mucho para Gary Player, quien se manifestó "triste" por ver a St. Andrews "de rodillas ante la tecnología", y que últimamente viene afirmando que el golf es "más sencillo” por culpa del desarrollo de palos y pelotas que ayudan a los golfistas. También considero que el hecho de que actualmente los golfistas cuidan mucho más de su físico ayuda con el tema de las distancias. Evidentemente eso no quiere decir que el golf sea un deporte fácil para nosotros los "mortales", pero tampoco se puede negar que ahora muchos golfistas dependen tanto de su talento como de la calidad de su equipo de palos. ¿Tendrían que ser rediseñadas las canchas de golf alrededor del mundo para volver a la dificultad de antes? ¿Deberán ser de 9.000 yardas o con un número de hazards que la convirtieran en un desafío casi imposible? ¿Es hora de poner tope al desarrollo de la tecnologías en los palos y pelotas de golf? Definitivamente es un tema para tener presente. Creo que las rondas de 59 golpes o los récords que se rompen constantemente traen más competencia y más show, pero también están dañando a canchas históricas y otras más nuevas que no se esperaban un "boom" tan rápido de la tecnología. Dicen que el golf es duro. Bueno, para algunos quizá ya no lo es. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • La mejor de todos los tiempos

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) El año de espera finalmente culminó: solo bastó entregar una vida a la disciplina, a la congruencia y también a resistir en los momentos más oscuros, además de luchar y soñar. Es que el pasado martes 26 de septiembre fue un día emblemático para el deporte en Latinoamérica. A partir de ese día, Lorena Ochoa trasciende el presente para permanecer en la historia para siempre. En la historia del golf, del deporte, de México y de Latinoamérica. Con solo 35 años, Lorena Ochoa ya es parte del Salón de la Fama Mundial de Golf, un mérito que requiere de una trayectoria imprescindible y que pocos pueden conseguir. Son solamente 155 las personas que hasta el día de hoy forman parte del Salón de la Fama. Y entre esos, Lorena es la jugadora número 37 en ser galardonada en la categoría Female Competitor, además de tranformarse en la primera latinoamericana (mexicana) en obtener este logro. ¡Y todo eso retirándose inesperadamente del golf a los 28 años! Eso convierte los logros de Ochoa en algo aún más increíble. “Mis padres y mis hermanos sacrificaron mucho por mí. Además de ellos, les dedico este trofeo a todos mis compatriotas mexicanos y latinoamericanos que siempre estuvieron pendientes de mi carrera”, dijo Lorena en un emotivo discurso tras ser exaltada a la inmortalidad del golf. Sus logros ya los conocemos: dos majors, 27 títulos en el LPGA Tour y casi cuatro años seguidos como la mejor golfista del planeta. En cuanto a talento, para mí, Lorena es probablemente la segunda o tercer mejor jugadora del siglo XXI, solo superada por la gran Annika Sorenstam y en la pelea junto a Inbee Park y Karrie Webb. Pero lo más importante es que este honor es una nueva muestra que - como ella lo dice siempre - “soñar en grande” es posible. Solo es cuestión de trabajar por ello y nunca perder de vista tus objetivos. Por eso es que el legado golfístico de Lorena es inmortal, antes y después de su ingreso al Salón de la Fama. Y también es por eso que Ochoa es la mejor golfista latinoamericana de todos los tiempos. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • El golf femenino y los premios: Una dura realidad que sigue sin cambiar

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) Sabemos que en el golf profesional lo difícil no es solamente llegar a la cima, sino que mantenerse en ella. Y con "cima" no me refiero al número uno del ranking mundial, al primer lugar de una Orden de Mérito o esas cosas; mi foco va más en el objetivo de llegar a las "grandes ligas" y mantenerse dentro de ellas. En ocasiones, el pináculo de una carrera en el golf es simplemente llegar al máximo circuito profesional (LPGA Tour, PGA Tour o también el European Tour). Pero antes, un jugador siempre debe sudar la gota gorda para conseguir dicha meta, y aquello sin mencionar que una caída rápida es parte de las posibilidades que enfrentan día a día los profesionales de este deporte. Por eso es que me quiero detener en lo que sucede en el Symetra Tour, gira antesala al LPGA Tour. He tenido el honor de conversar con muchas jugadoras latinoamericanas durante los últimos años, conociendo su camino, su historia y sobre todo el precio que han pagado en todo sentido para estar donde están. Y es que en ocasiones perdemos de vista que los resultados que obtiene cada golfista son consecuencia única y exclusivamente de todo el esfuerzo que hacen, empezando por lo complicado que es financiar y solventar la estadía en los tours. En el caso de las mujeres, las ganancias del Symetra Tour son cuatro o cinco veces menores que las que se acumulan en el Web.com Tour. Una realidad increíble, pero que es la cruda realidad que deben enfrentar la mayoría de las golfistas profesionales. No sé si toda la gente que sigue el golf sabe que las jugadoras del Symetra Tour y otras giras menores tienen que solventar los gastos de cada torneo: hotel (si es que no las aloja una familia local), transporte, alimentación, pago a su caddie, inscripción a torneos, entre otras cosas. Y estos factores son claves para que alguien continúe o desista en este deporte, en especial considerando que solo las que terminan entre las cinco mejores en una semana normal recuperan la inversión o salen con saldo a favor. Y para las latinoamericanas la cosa es aún más complicada, a pesar del gran ejemplo que nos brinda México con el IGPM. Tenemos el reciente caso de Paola Moreno, una jugadora de 32 años con experiencia en el LPGA Tour que está 14° en el ranking de dinero del Symetra Tour. La colombiana ha cumplido una gran campaña en 2017, pero los 42.594 dólares recaudados (sin descontar impuestos) no bastan si se piensa en vivir del golf, en especial para una persona casada como ella. “Para ser honesta todas las opciones son buenas para mí”, aseguró Moreno, quien dejará el golf si no vuelve al LPGA Tour en 2018. “Si sigo jugando golf profesional sería excelente, ya que estaría de vuelta en el LPGA. Pero lo bueno es que tengo otras opciones, como estudiar”. Para Paola es una obligación ganar algún torneo o terminar con varios Top 10 en lo que resta de campaña del Symetra Tour 2017. De lo contrario, la caleña será otra golfista talentosa que pondrá término tempranamente a su carrera, debido a que no se puede justificar una trayectoria superior a los 5-10 años sin aspirar a los premios más lucrativos del LPGA Tour. Me gustaría que la realidad fuese otra: por eso es que sueño con un futuro en que las jugadoras latinoamericanas gozaran del apoyo de un circuito regional con buena base como es el caso del PGA TOUR Latinoamérica para los varones. Porque pedir una realidad como la de las giras femeninas asiáticas, por ahora, parece una utopía. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • La Solheim Cup merece mucho más

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) Es cada dos años que dentro del golf femenino tenemos la suerte de celebrar uno de los mejores y más emocionantes eventos deportivos que existen en el planeta: la Solheim Cup. Hasta 2015, la Solheim Cup parecía ser un encuentro entre dos titanes: Estados Unidos vs. Europa. Sin embargo, algo está pasando en los últimos años. ¿Realmente ha perdido terreno el golf femenino en el Viejo Continente? Yo creo que sí. Para eso, cito un extracto importante de esta nota que subió Golf Channel Latin America hace unos días. "La gestión del recién despedido Ivan Khodabakhsh al frente del Ladies European Tour (LET) fue un verdadero desastre. Se perdieron más de 10 torneos en tres años, suceso que sin lugar a dudas debilitó al equipo europeo en esta Solheim Cup. Menor desarrollo de figuras; menor continuidad de juego; menor experiencia en situaciones límite. Todo eso perjudicó a las golfistas más jóvenes de Europa -excepto Georgia Hall y Charley Hull-, quienes demostraron que la Solheim Cup les quedó grande. Es hora de que el LET se levante de su crisis para que, entre otras cosas, se incentive la paridad en la Solheim Cup. De momento, el camino parece bastante largo, aunque existen rumores de que Ladies European Tour podría recibir ayuda por parte del LPGA Tour y European Tour en el futuro próximo". Luego de que hace un par de años fuésemos testigos de un momento que puso a prueba la ética de las jugadoras (Alison Lee y Suzann Pettersen) y que generó controversia, personalmente pensé que Europa ya había dejado atrás ese fantasma. Sin embargo fue todo lo contrario, ya que las locales dominaron por completo las acciones en Des Moines. Es simple: sin grandes estrellas aparte de Lexi Thompson, el gran nivel del LPGA Tour les brinda una gran ventaja a las jugadoras estadounidenses en la Solheim Cup. En el caso de Europa, el poco ritmo competitivo del LET le pasa factura a un equipo europeo que carece de profundidad (Florentyna Parker un claro ejemplo de aquello). El marcador final de 16.5 a 11.5 puntos hasta pareció generoso. Es que tampoco podemos olvidar que jugadoras como Lizette Salas, Paula Creamer y Cristie Kerr siempre encuentran su mejor nivel en la Solheim Cup, aunque no vengan rindiendo con todo su brillo en el LPGA Tour. Espero que en 2019 la cosa cambie. La idea es que "veteranas" como Pettersen, Carlota Ciganda, Anna Nordqvist y Caroline Masson se unan a la "sangre nueva" liderada por Hull, Hall y otras golfistas jóvenes que esperamos que un mejorado LET ayude a desarrollar previo a una eventual llegada al LPGA Tour. Ahora, para finalizar, cambiaré un poco de tema: creo que es hora de que la Solheim Cup reciba un nivel de atención mediático similar a la Ryder Cup. El espectáculo es tanto o más entretenido que el entregado por los mejores exponentes del golf masculino, hecho que quedó en evidencia con duelos como el que protagonizaron Thompson y Nordqvist en los singles del domingo. Sabemos que el LPGA Tour ha remontado durante los últimos siete años con más torneos, premios y cobertura que antes. Pero, a mi parecer, aún queda mucho por mejorar en varias áreas. Los medios en su mayoría le dan mayor cobertura a la Solheim Cup solo cuando ocurren polémicas como la de Pettersen y Lee en 2015. Entonces, ¿por qué no aprovechar la "marca" de la Ryder Cup 2018 para promocionar la Solheim Cup 2019 con una campaña más agresiva? Es hora que el European Tour y el LPGA Tour unan fuerzas para ayudar al LET a masificar este gran torneo por equipos (y eso es lo que parece que sucederá). La Solheim Cup merece mucho más. Por eso es que creo que el público, los medios y las propias giras pueden aportar su grano de arena para que el torneo sea más parejo y mediático. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • Jugador/caddie: Una relación tan bella como complicada

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) En todo deporte es necesario contar con un cómplice. Alguien que domine el tema, controle tus emociones, haga estrategias y trabaje en conjunto contigo para salir triunfante. El golf no es la excepción, claramente. Es por eso que para tener éxito en este deporte -sobre todo en los circuitos de mayor importancia -, es vital contar con una mano derecha que viva a nivel de cancha la situación. Por supuesto que estamos hablando del caddie, idealmente uno estable semana a semana. No es la primera vez que escribo sobre este tema, empero decisiones impensables como la separación profesional de Rory McIlroy y J.P. Fitzgerald o la de Phil Mickelson y Jim “Bones” Mackay son pretextos perfectos para analizar el tema. ¿Cómo debería ser la relación ideal entre caddie y jugador? En una rueda de prensa previa al PGA Championship, Rory afirmó que J.P. "sigue siendo uno de sus mejores amigos", pero que en este tipo de situaciones “a veces hay que sacrificar la relación profesional para preservar la personal”. Casi siempre, la dinámica entre caddie y golfista es injusta: cuando existe un acierto es mérito del jugador, pero cuando ocurre un error es más sencillo culpar una mala indicación del caddie antes que admitir una falla en la ejecución. Personalmente, no parece una estrategia de separación por un bien común, ya que de forma inesperada Rory ha decidido que quien cargará su bolsa hasta (al menos) esta semana en Quail Hollow es uno de sus mejores amigos y padrino de bodas, Harry Diamond. Este tipo de circunstancias, de decisiones tan apresuradas que rompen la línea delgada entre la amistad y el servicio profesional, son uno de los motivos más comunes por los que profesionales del golf hacen cambios constantes de caddies (ejemplo, Lydia Ko). Esto a su vez puede resultar una repercusión delicada para el golfista, ya que es complejo que vuelvan a encontrar a un cómplice de cancha que los conozca al mismo nivel que su caddie anterior. Por otra parte, tenemos el ejemplo de estabilidad de años en que la relación profesional es tan sólida que se vuelve una hermandad. El caso de Phil y "Bones" es el claro ejemplo de que no todo dura para siempre, incluso aquellas relaciones cuya química parecen de cuento de hadas. Luego de 25 años de experiencias, triunfos, majors y vivencias juntos, ambas figuras en sus respectivos rubros decidieron separarse. Hablando maravillas el uno del otro, declararon que “su amistad excede el golf”, y que cada uno es el mejor en lo que hace. Ahora, Phil se mantendrá en las canchas junto a su hermano Tim, mientras que Bones recaló en Golf Channel como comentarista de campo. Personalmente, considero que la relación caddie-jugador es un tema delicado. Efectivamente tiene que existir un balance para distinguir la amistad con respecto al servicio remunerado, puesto que un error grave puede terminar con un quiebre profesional y emocional. Es vital tener una comunicación transparente con el caddie, para que uno al otro se puedan descifrar en cada momento. Ah, y que cada uno tenga su espacio también es crucial. Lo único que observo que falta con bastantes profesionales del golf es que la línea entre amistad y trabajo puede no estar muy bien marcada o dividida (un ejemplo es este caso de Felipe Aguilar y lo contrario es lo que sucedió con Phil y Bones, quienes siguen siendo mejores amigos). Después de todo, algunos se dan cuenta que en algunas situaciones límite la relación personal entre caddie/jugador nunca fue sólida. Concluyo que todo está en la comunicación y en la claridad de los conceptos, para que al menor error exista una compostura inmediata y no se guarden resentimientos poco útiles (Steve Williams y su libro donde habla del lado “oscuro” de Tiger, por ejemplo). De hecho, hasta en términos de estrategia pueden ser dañinos los constantes cambios de asistente: un caddie que trabaja varios años para alguien y después lo hace para otro, generalmente conoce sus fortalezas y debilidades, pudiendo usar esta información en su contra en una definición de torneo o en un evento de match play. Al final del día, una carrera puede cambiar completamente de rumbo ya sea con un cambio de caddie como con una relación que se mantenga fuerte en momentos difíciles. Sin duda alguna, en esta relación tan bella como complicada existe una delgada línea entre el éxito y el fracaso. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • 'Pigu' y el todo o nada

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) En el mundo del deporte estamos acostumbrados a ver figuras cuyos esfuerzos para llegar a lo más alto de su disciplina han sido impresionantes. Ajustes en su vida social, sentimental, fiestas, familia y demás son algunos de los sacrificios conocidos. Pero esa fórmula no funciona de la misma manera para todos. En ese grupo más reducido es donde podemos encontrar a Andrés Romero, quien sin lugar a dudas no es un deportista común y corriente. "Pigu", con su estilo particular de llevar su carrera, ha demostrado que dentro de la inconsistencia a veces se ven los rayos del triunfo. De la nada apareció para clasificar al US Open y ganar de forma espectacular el BMW International Open, torneo donde demostró que es un golfista único. Claro, muchos decaen en su nivel la semana siguiente a ganar un título importante. Esa sensación de sentirse "desinflado" es parte de la naturaleza humana. Pero Andrés realmente pasó de la punta al último lugar de la tabla en cuestión de días, ya que terminó penúltimo en el Open de France con un total de +17. Sí, de -17 pasó a +17. Algo muy de "Pigu", ¿o no? Pero ese es el Romero que a muchos nos gusta. Un "Pigu" que es impredecible, que juega mejor cuando menos piensa y que también desplega su mejor nivel cuando los torneos son más importantes. Pero, ¿es recomendable seguir su camino de ser un golfista "de todo o nada"? Probablemente no, porque tener el talento que posee Andrés es difícil. De todos modos, a él le brinda muy buenos frutos la mayoría del tiempo. Después de todo, es muchísimo mejor ganar un torneo y culminar último en otro que terminar en el puesto 40° dos semanas en fila. Todos saben que Andrés es una persona que, en muchas ocasiones, no ha enfocado su atención ni su inmenso talento a crecer consistentemente en este deporte. "Pigu" es un tipo querido por todos que a veces invierte mayor parte de su tiempo en disfrutar con sus amistades en lugar de practicar en el driving range. Sin embargo, lo más curioso en este caso es que el tucumano rompió su molde previo al BMW International Open: esto porque hace unas semanas que se puso en contacto para ser entrenado por Mariano Bartolomé, alianza que brindó frutos inmediatos. Estas nuevas ganas de mejorar le dieron a Romero una nueva oportunidad en su vida deportiva. Sin tarjeta completa en el PGA Tour desde el famoso incidente del puñetazo al cartel del Barracuda Championship en 2015, el "Pigu" no rindió bien en el Web.com Tour antes de obtener estatus inmediato en el European Tour con su triunfo en Alemania. “Este es un momento que cambia mi vida", dijo Romero después de ganar en Munich, apenas unos meses después de decir que se "aburría" en el Web.com Tour  y que esa gira no le llamaba la atención. Ojalá que estas nuevas ganas de trabajar nos traigan de vuelta a un "Pigu" que perfectamente podría pelear un major como lo hizo en el Open Championship 2017. Así es "Pigu": todo una semana y nada en la otra. Pero eso es lo que lo hace tan genial e impredecible. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • Dejemos tranquilo a Tiger

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) Artículos, videos, reportajes yentrevistas a expertos son algunas de las cosas dedicadas a un solo tema durante los últimos días: el arresto de Tiger Woods por conducir intoxicado producto de una ingesta desmedida de medicamentos. Versiones abundan; comentarios por demás subjetivos, dolosos y sin sentido hay cientos más. Esta columna no la destinaré a narrar los hechos, y mucho menos a criticar a un personaje que en su carrera y en su vida ha hecho más cosas positivas que negativas. La dedicaré a los seguidores volátiles que con cada triunfo defienden, pero que en momentos de crisis destruyen. Hay que comprender lo que aparentemente sucedió esa fatídica madrugada en Florida. Tiger ha recibido un exceso de tratamientos médicos y quirúrgicos que le han afectado físicamente y emocionalmente en su carrera. Por lo que de acuerdo a sus declaraciones y el mismo -y poco necesario- video que existe sobre su arresto, explica que "una mezcla de pastillas lo intoxicó". La gente, en furor y disfrutando otra nota roja más del golfista, escribe "que pena su inconsciencia", "es un alcohólico", y demás expresiones dañinas. Lo que a la mayoría del público le falta ver es que en las pruebas de detección de alcohol salió limpio, y su intoxicación fue por otras circunstancias como lo expliqué arriba en la columna. Con una declaración tan pronta como fue posible, un Tiger Woods endeble físicamente afirmó que "no hubo alcohol involucrado". Y obviamente que los días le dieron la razón al registrar un 0.0 en los exámenes de alcoholemia. "Lo que sucedió fue una inesperada reacción a medicamentos prescritos. Nunca capté que la combinación de medicamentos que tomé me iba a afectar de manera tan fuerte", recalcó el 14 veces campeón de majors. Creo que esta vez tenemos que darle el beneficio de la duda a una persona que lleva suficiente tiempo tratando de regresar a lo que algún día fue como golfista. De hecho, estoy 100 por ciento de acuerdo con lo que señala Martin Kaymer, aunque también debo señalar que entiendo que medios de comunicación como Golf Channel Latin America cubran una noticia de gran interés como la de Tiger y su arresto. Pero creo que, cuatro días tras el incidente, llegamos a un punto en que ya sabemos todo lo que debíamos saber. En un mes más se conocerán algunas consecuencias legales y posteriormente sabremos si Tiger podrá regresar a las canchas con éxito. ¿El resto? No es necesario que lo sepamos. Este es un momento clave para apoyar y creer en una figura extraordinaria que ha aportado un cambio radical al golf. Sí, ha sido decepcionante la caída que ha sufrido su carrera, empero hay circunstancias que no van ligadas directamente a ese tema y que sabemos que causan interés en la opinión pública. Personalmente espero que Tiger salga adelante como ser humano. Si de alguna manera desarrolló una especie de dependencia a sus medicamentos, deseo que reciba el tratamiento idóneo. Simplemente no es justo hundir y humillar a personas que cometen errores o bien que sufren circunstancias tan incidentales como esta última. Los invito a apoyarlo. No con una palmada en la espalda, puesto que no es precisamente correcta la forma en la que ha llevado su vida, pero sí evitando comentarios humillantes y denigrantes. Si bien se puso en peligro a él y a otros, tampoco es justo criticarlo sin conocer mayores detalles (que no es obligación que sepamos). Dejemos tranquilo a Tiger. De seguro él tendrá una red de apoyo que lo ayudará a salir adelante con éxito. Al menos eso es lo que esperamos todos los que amamos este deporte. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • La grandeza de Annika

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) Eran pocas las probabilidades de acercarse y hacer un par de preguntas. Todos los medios estábamos atolondrados alrededor de ella, cada hueco de espacio se llenaba con un micrófono nuevo. Claro, es que la visita de Annika Sörenstam en México vino a remover diversos temas sobre el golf en Latinoamérica. Con una sonrisa en la boca y su hijo en brazos, recordó lo "emocionante" que era jugar con sus amigas a nivel competitivo durante las exhibiciones del Lorena Ochoa Match Play. También nos mencionó que "es increíble cómo las cosas cambian. Aún recuerdo a una Lorena aficionada a este deporte y admiradora mía, con mucha hambre de crecer. Y hoy somos grandes amigas divirtiéndonos un rato". Annika compartió la importancia de realizar más eventos de este tipo en Latinoamérica, con el objetivo de "apoyar a las generaciones venideras". Además, en un comentario bastante atinado de acuerdo a la situación del evento y la falta de presupuesto de este año en comparación de previas ocasiones, dijo que "esta ocasión fue más un torneo de exhibición para darle a Lorena el regalo de jugar con ella en su país y anunciar la fecha oficial de su ingreso al Salón de la Fama Mundial del golf". Y prosiguió: "Sin embargo, es necesario aumentar el apoyo considerando que es el único torneo del LPGA Tour que se lleva a cabo en México. Necesitamos más eventos así, igual de divertidos, y quizás hasta en la misma modalidad de match play". Sin hablar de la situación específica del golf latinoamericano, Annika abrió las puertas a seguir participando como invitada de honor al Lorena Ochoa Match Play, "para apoyar el proyecto, y que perdure por muchos años más". "Yo también - al igual que Lorena- estoy en un capítulo distinto de mi vida: mis hijos, mi esposo y mi familia son mi nueva prioridad. Me siento muy honrada de regresar a México y acompañar a Lorena en este punto de su carrera y en un campo excelente como el Club de Golf México". Respecto a la pregunta de cómo ha evolucionado o involucionado el LPGA Tour después de Lorena y ella, Annika mencionó creo que la gira "está haciendo las cosas bien ahora, cada vez hay más dinero a repartir, más torneos en el calendario y eso es notable. Creo que la competencia y el nivel está muy interesante". A los 46 años, Annika está firme sobre su decisión de no regresar al campo de manera profesional pues sus hijos "son mi mayor logro, aunque estoy agradecida y consciente de lo que hice en el golf. Ellos son mi orgullo más grande". Si bien Sörenstam no estará activa como quisiéramos, la leyenda sueca sigue en pie apoyar al golf en Europa, Estados Unidos y Latinoamericana (no debemos olvidar sus torneos juveniles ANNIKA Invitational, incluido uno en Buenos Aires). Además, este año será capitana europea de la Solheim Cup, torneo que promete sacar chispas en Iowa. Pero al final del día, lo que más impresiona de Annika es su calma y grandeza. Su presencia es similar a la de Lorena: jugadoras que tendrían todos los motivos para ser más presumidas, pero que con humildad y real modestia intentan ayudar al golf sin buscar promocionarse a ellas mismas. Annika es la más grande de esta generación del golf femenino. A veces cuesta entender que tuvimos la suerte de tenerla en México. Archivos columnas de Nina Iniestra.

  • ¡Gracias Lorena y gracias golf!

    Por Nina María Iniestra de la Riva (@Nina_Iniestra) Hay oportunidades únicas en la vida, momentos de esos que solo se viven una vez. Y yo tuve la dicha de presenciar uno de esos sucesos: ver jugar juntas (como amigas) a cuatro de las leyendas más importantes de la historia del golf femenino: Se Ri Pak, Juli Inkster, Lorena Ochoa y Annika Sörenstam. Fue en el décimo aniversario del Lorena Ochoa Match Play (que cabe recordar cambió de fecha y de modalidad) donde con motivo de celebrar la inducción de Lorena al Salón de la Fama del Golf Mundial se jugaron dos torneos simultáneos. En primera instancia, la competencia real cambió este año a la modalidad match play. Y desde ahí comenzó la aventura: hacía tiempo que el LPGA Tour no realizaba torneos bajo este estilo de juego, y recién fue en el LOY 2017 que se retomó esta dinámica tan diferente y divertida. Hubo matchs increíbles y de altísimo nivel en el Club de Golf México. Algunas jugadoras parecían candidatas firmes a llegar a semifinales: Brooke Henderson, Lydia Ko, Carlota Ciganda, Marina Alex, Angela Stanford, Sandra Gal, entre otras… pero ninguna de ellas consiguió el objetivo, lo que deja en evidencia lo duro que es el LPGA Tour actualmente. Tengo que revelar que los comentarios que escuché de las mismas golfistas era que extrañaban la dinámica del match play, a pesar de ser un formato excesivamente cansador. Por ejemplo, una jugadora veterana como Cristie Kerr tuvo que disputar más de 27 hoyos en un solo día. De todos modos, el torneo fue de menos a más, ya que los matches más emocionantes ocurrieron en instancias finales. Tuve la fortuna de presenciar la definición exacta de esfuerzo y empeño en el LPGA Tour. De hecho, atestigüé a una Michelle Wie que desde la primera ronda del domingo ya casi no podía caminar por el cansancio. En algunos hoyos, la norteamericana tuvo que sentarse a tomar aire para poder seguir adelante antes de caer de forma estrecha en hoyos adicionales frente a Mi Jung Hur. La galería esperaba paciente por el último grupo, en donde venía la tierna y alegre Sei Young Kim, que a sus 24 años de edad ganó por solo un hoyo de diferencia a la imparable Ariya Jutanugarn. Este triunfo de Kim confirma nuevamente que Asia sigue siendo el continente dominante dentro del golf femenino actual. Sin duda, una experiencia inolvidable. Ahora, en segunda instancia, les compartiré el otro match que se vivió al mismo tiempo los últimos días del LOY. El bellísimo Club de Golf México no solamente recibió a las mejores golfistas de la actualidad, sino que también albergó a cuatro mujeres que han escrito su nombre en los libros de la historia deportiva. Fue desde el día viernes que la gente comenzó a juntarse en el tee de práctica para ver a dos grandes amigas conversar y entrenar para el torneo de exhibición. Lorena y Annika estaban listas para salir de sorpresa a la cancha para disputar una ronda de práctica de solo nueve hoyos, evento por demás emocionante para todos los que sabemos lo que ambas significan para el golf. El día sábado comenzó el torneo de exhibición de las Hall of Famers, integrados por dos equipos: Se Ri Pak y Annika contra Lorena y Juli Inkster (la única de las cuatro jugadoras actualmente activa en el LPGA Tour). La modalidad fue Go-Go (se selecciona el mejor tiro de salida del equipo) y el match resultó ser un duelo interesante, cómico, relajado y sobre todo que demostró el nivel que todavía poseen estas cuatro maravillosas mujeres. Lorena con un juego impecable -al igual que Inkster con su impactante distancia- logró vencer por un par de golpes a Annika y Se Ri. Mientras que el domingo, con el campo lleno de fanáticos siguiendo este momento histórico, tuvimos a la combinación más esperada e histórica: Annika y Lorena en contra de Inkster y Se Ri, en un evento sin precedentes. Lorena pegó extraordinario bajo el formato de fourball y dominó la cancha como lo hacía antes, mientras que Sörenstam dio una nueva muestra de la elegancia de su swing y su gran feeling con el putter. Para ser sincera, hace tiempo que no veía un público tan metido con la acción del juego acá en México. Y eso que solo hablamos de un torneo de exhibición. “Fue una experiencia muy bonita. Sin duda extraño estar en la cancha otra vez, así que el siguiente año me gustaría volver a jugar mi torneo como invitada y, por qué no, hacerlo por stroke play”, declaró una emocionada Ochoa frente a una gran cantidad de medios que la siguieron durante sus últimos hoyos en el Club de Golf México. A su vez Alejandro Ochoa, director del torneo y hermano de Lorena, habló del futuro del evento y sobre todo de la modalidad que se utilizará en los años venideros. “Nos queda un año más con este torneo en Ciudad de México, y queremos buscar otras cedes para renovar muchos años más. Ha habido la invitación de llevarlo al extranjero, pero la idea es mantenerlo en México para apoyar al talento latinoamericano”, mencionó Alejandro. Lo único malo del LOY 2017 es que no hubo transmisión televisiva debido a un recorte presupuestario por parte de la organización. Si este evento quiere seguir creciendo, la presencia de la TV es fundamental y casi obligatoria en futuras ediciones. Puedo concluir que, una vez más, este torneo abre las puertas de forma extraordinaria a los talentos venideros y también le permite a la gente vivir sucesos impresionantes dentro del campo. Además, el LOY es una plataforma que cumple con la función de generar mayor pasión por un deporte que merece mejor suerte. Oportunidades como ver este torneo son pocas e impagables. Por eso soy afortunada. Archivos columnas de Nina Iniestra.

redes sociales