1 º
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-20

2 º
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-16

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-15

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-14

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-13

5T º
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-13

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Noticias

Tiger Woods

Cerrando ciclos

Agosto 7, 2018, 9:59 pm

Por Fernando Garza (@fergarzagolf)

Permíteme hablarte hoy de algo meramente personal. Intentaré centrar este texto en eso que a ti te interesa (el golf), pero ineludiblemente debo hablarte de algo que me ha sucedido esta semana.

Fuera de mi responsabilidad dentro del periodismo deportivo (y mucho antes de que ésta iniciara), laboré durante los últimos 11 años en la mejor empresa del retail en México. Lo hice con una profunda pasión por servir a nuestros clientes y buscando siempre hacer sentir orgulloso a los míos, a mí internamente, y a mis colegas que compartían este gran trayecto.

Eran inicios de 2007 y habiendo salido de la universidad tan solo un mes antes, recibí la esperada llamada. La oportunidad se escuchaba extraordinaria: ayudar a desarrollar el negocio para apuntalar el crecimiento de la empresa en México. Dije que sí… y no me equivoqué.

Ya 11 años después y un bagaje de aprendizajes invaluable, se presenta un reto fascinante que me ha hecho tomar la decisión de cambiar el rumbo. Renovarse o morir. La vida ha sido muy generosa conmigo. Sin duda, estoy eternamente agradecido.

Y seamos honestos: tan importante es invertir todo nuestro tiempo, pasión y esfuerzo en los proyectos que consideramos estratégicos en nuestras vidas, como lo es el poner un freno en el camino para evaluar concienzudamente las oportunidades que de pronto llegan. Casi nada está escrito en piedra, es válido rectificar, retomar, cambiar, arriesgar, aprovechar. Sino, pregúntenselo a Tiger o a Lorena…

Ojo. Tiger se convirtió al mundo profesional con solo 20 años, en una época en la que hacerse profesional a esa edad no era lo habitual (sí lo es en estos tiempos, como lo vimos con Niemann). En agosto de 1996 y después de una extraordinaria carrera como amateur, Woods decidió dar el salto, cerrar ese ciclo y rápidamente acumuló resultados que confirmaban lo que muchos decían: había llegado quien revolucionaria el deporte para siempre.

Antes del año, el “Tigre” ya tenía triunfos en el PGA Tour incluyendo su primer major, el Masters de 1997.

Vinieron los éxitos después en 1999 y en esa mágica temporada de 2000/2001 donde Tiger conquistó de forma consecutiva los cuatro majors (Tiger Slam). ¿Qué podía cambiar Tiger para mejorar?

Esa insaciable pregunta, llevada al limite quizás, lo hizo inmune al éxito, al dominio, y le empujó a cerrar ciclos que la opinión publica consideraba en su tiempo innecesarios de cerrar. Lo hizo simplemente porque creía en ellos, lo hizo porque en su interior así consideraba que mejoraría, que elevaría su nivel, que refrescaría sus ganas de triunfar y de dominar. Dejó a Butch Harmon para acercarse a Hank Haney y reconvertir su swing. Entrenaba 13 horas diarias, con estilo militar, para estar en perfecta condición física y ser inmune a todos los cambios que estaba generando (el tiempo mostró que se “sobreentrenó”, en especial afectando a su espalda).

Pero, ¿quién mejor que él para cerrar ciclos abruptamente y abrir otros en pro de su legado, de su carrera? hay que tener mucha madurez y determinación para llevarlos a cabo. No me parece que Tiger haya hecho siempre lo correcto, pero no se le puede achacar una “falta de decisión”. Lo hizo con sus coaches, con su swing, con sus caddies, con su entorno.

Ahora que Tiger está jugando el tour, sano, y que se ha levantado esa ilusión intrínseca en quienes crecimos viéndolo jugar y ganar, me parece que la decisión más difícil (aún faltan quizás 8-10 años) y el ciclo en el que deberá mostrar toda su entereza es el retiro del golf profesional. Veremos si Tiger sigue teniendo la misma determinación para decir “hasta aquí”, sobre todo con el récord de los 18 majors de Jack aún sin poder igualar.

Sea como sea, lo que Tiger le ha dado al golf y lo que ha representado para el deporte quedará en la memoria colectiva de todos los fanáticos. Siempre.

Con esta reflexión casi inevitable entre el golf y la vida en la que me vi atrapado esta semana, apareció mi jugador favorito, mago español, Severiano Ballesteros. El de Pedreña se hizo profesional a los 16 años, algo completamente inusual (igual que su carisma) en esas épocas. Corría 1974 y emergía una leyenda del golf español, de la Ryder y del mundo entero. Alguien que inspiró a generaciones y que hacía cosas impensables con un bastón y una pelota de golf.

Con la imaginación de un niño, pero con el talento y dotes técnicas de adulto, Seve llenó las canchas con tiros impensables generando empatía desde Augusta hasta The Open, “el patio en donde le gustaba jugar más seguido”.

Lo duro (además de su temprana partida) vino cuando a Seve se le entrometió su gran corazón, cegándole quizás la necesidad de cerrar un ciclo para mantener intacto su legado. Corrían los primeros años de la década de 2000 y su amor por el golf estaba intacto. Con su espalda cada vez más disminuida, sus resultados ya no eran lo que sus fans esperaban de él después de haberlo visto ganar cinco majors. Severiano tardó en retirarse y finalmente lo hizo en el ocaso de su carrera. Si bien su legado está intacto, esos últimos años de profesional nunca debieron ocurrir, a mi parecer al menos.

¿Y Lorena? otra vez dejando claro que con planificación y madurez se toman siempre buenas decisiones. Era abril de 2010 y Lorena dominaba el golf mundial. Pero desde los 5 años quizás no dejaba de competir, y en su plan de vida estaba formar una familia, realizar otros proyectos, y cumplir su promesa de llegar a ser la mejor del mundo y retirarse en el pico de su carrera.

Cuestionada por muchos (sobre todo quienes no saben mucho de golf), Lorena se fue por la puerta grande dejando un legado que se valorará aún más con el paso de las generaciones. La lección: se puede ser la mejor dentro y fuera de la cancha. El golf es solo una parte de nuestras vidas, debemos tener prioridades y planes extra cancha.

Cerrar ciclos es doloroso, pero trae consigo una ilusión muy grande. Al final del día, mientras se cierra algo invariablemente se abren muchas otras cosas. En el golf y en la vida aplica igual.

Debemos rodearnos de gente que quiere nuestro bien, escucharlos, y al final tomar nuestras propias decisiones, ser responsables de ellas. Agradecer, avanzar y seguir haciendo nuestro camino.

Tan peligorso es cerrar y abrir ciclos prematuramente, como sólo tener uno a lo largo de tu vida. El equilibrio es elemental.

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