1 º
Jon, Rahm

-20

2 º
Tony, Finau

-16

3 º
Justin, Rose

-15

4 º
Henrik, Stenson

-14

5T º
Patrick, Cantlay

-13

5T º
Rickie, Fowler

-13

7 º
Dustin, Johnson

-12

8T º
Alex, Noren

-11

8T º
Gary, Woodland

-11

8T º
Xander, Schauffele

-11

11 º
Patrick, Reed

-10

12T º
Bryson, DeChambeau

-8

12T º
Bubba, Watson

-8

12T º
Justin, Thomas

-8

15 º
Keegan, Bradley

-6

16 º
Jason, Day

-5

17 º
Tiger, Woods

-1

18 º
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Igualdad

Febrero 6, 2019, 8:38 pm

Por Fernando Garza (@fergarzagolf)

Durante mucho tiempo, las sociedades han (hemos) librado una “batalla” por la igualdad. Lo entrecomillo porque la palabra “batalla” tiene connotaciones bélicas, y si bien en esta lucha por la igualdad hay gente que ha perdido hasta la vida, quiero hablar en esta ocasión de la lucha diaria a la que se enfrentan diferentes grupos de nuestra sociedad, buscando que se les trate de una manera en que la coherencia y el sentido común (el menos común de los sentidos) debiera dictar: con igualdad sin importar edad, sexo, religión o país de origen.

Las mujeres, en particular, han sido un grupo que les ha empujado a remar contracorriente en muchas de las disciplinas que comparten con los hombres. No entraré en temas electorales (voto) ni en temas de remuneración en las empresas (hay mucha tela de donde cortar y sería un texto íntegro sobre el tema). Me avocaré al deporte, y sólo a casos puntuales.

Pongamos como ejemplo el Olimpismo. ¿Quién no disfruta de esta justa cada cuatro años, donde se gestan las historias más improbables (y por ende, emocionantes) del deporte? Si no lloraste con las historias de Cathy FreemanDerek Redmond, Soraya Jiménez o Gabrielle Andersen, simplemente no eres humano. La palabra que define a las mujeres es superación. La presencia en los Juegos Olímpicos fue tardía por diversas causas, entre las que se encuentran la negativa del creador de los juegos a la presencia de las mujeres en la competencia. En 1900 se aceptaron las primeras mujeres en los JJ.OO. y sí, adivinaron bien: el golf y el tenis fueron los primeros deportes que las incluyeron.

Las incluyeron de manera parcial y a regañadientes, claro está. Fue en los Juegos de Amsterdam en 1928 cuando la presencia de las mujeres en las Olimpiadas tomó algo de forma (el 10 por ciento del total de los atletas). ¿Por qué? La respuesta es larga, dura y dolorosa, pero se resume en prejuicios sobre el rol de la mujer a través del tiempo.

Equivocados todos.

El deporte evolucionó en el siglo XX y el golf no fue la excepción. Se crearon los Tours que rigen el deporte, de ambas ramas, y las diferencias son notables. Las diferencias en interés (telespectadores totales por torneo) son marcadas.

La inversión de las marcas/patrocinios están dirigidos, casi en su totalidad, a la modalidad de hombres. Entiendo el tema, pero no comparto. Vivir una experiencia con las mujeres de alto rendimiento no tiene nada que ver con la que se vive en un torneo masculino. Con las mujeres en el golf se vive un momento especial desde el momento en el que te hablan por tu nombre, hay más cercanía con el público, con los medios, con los mismos patrocinadores. Ver a una jugadora surcoreana NO FALLAR UN SOLO GOLPE durante 72 hoyos es para mí, algo tremendamente espectacular. Escuchar el sonido del driver de Lexi Thompson pone la piel de gallina. Revivir la garra con la que Gaby pelea cada tiro y logra lo que se propone, te hace llorar.

Aún así, las bolsas de los torneos son más reducidas, los patrocinios “personales” para hacer levantar una carrera son escasos. Se le exige mucho más a una mujer que a un hombre en el alto rendimiento, en términos generales. Además, algunas mujeres encuentran difícil la mezcla de estar en la elite de su deporte y formar una familia. No es cosa fácil. De ahí que Lorena, por ejemplo, haya decidido poner fin a su carrera en un extraordinario momento y con un palmarés difícil de igualar, para dedicarse 100 por ciento a lo más importante para ella: su familia. Entendible.

Por eso es que lo que sucede esta semana con el Vic Open es un gran primer paso. Mismos premios para hombres y mujeres. Así debería ser, siempre. Pero aún falta mucho camino por recorrer.

Las mujeres juegan ahora cinco majors. El Women’s British Open es para mí, el de mayor tradición. Luego viene el US Open, torneazo. Pero aún no tienen su Masters.

Augusta National ha sido el campo sagrado (creado por el mejor amateur de todos los tiempos) en donde se juega The Masters desde 1934, el torneo con más reconocimiento a nivel mundial. El club, con miembros solo varones desde su concepción y hasta 2012, se metió en terrenos de disputa y controversia cuando otras organizaciones y clubes del mundo comenzaron a “hacerle caso al sentido común” aceptando mujeres como miembros activos.

Muy a su estilo, Augusta cayó un tiempo… pues estaba planeando algo más grande, con impacto a nivel mundial y para siempre: el Drive, Chip and Putt. Una competencia que se lleva a cabo casi durante un año completo y que permite por un lado acercarse a un campo de ensueño a los niños de toda la nación americana. Y por otro, la inclusión de niños y niñas de cualquier raza a este deporte por medio de una competencia muy divertida. Las finales se juegan, naturalmente, en Augusta National el domingo previo al Masters. Wow.

Pero el club estaba quizás “obligado” a algo más. A dar un giro sin precedentes para construir en pro de la inclusión en nuestro deporte. Lo vuelvo a entrecomillar porque la obligación que tenía el club era subjetiva, silenciosa, no escrita en ningún lado.

Y como siempre lo hacen, llegó la cordura y la apuesta total por las mujeres (en principio, amateurs) hace algunos meses, al anunciarse que en 2019 se jugará el primer Augusta National Women’s Amateur. Por ranking mundial las mejores jugadoras del mundo con status amateur disputarán 54 hoyos para buscar coronarse donde ya saben. 36 hoyos en los campos de Champions Retreat (a las afueras de Augusta), seguido por un corte y por 18 hoyos finales en Augusta National (¡Todas las jugadoras sin importar el corte tendrán oportunidad de jugar una ronda de práctica en Augusta National!) . Un sueño hecho realidad. Un “pago” pendiente a esas mujeres que por generaciones han picado piedra, han trabajado, se han preparado. Han levantado familias enteras. Países. Un “premio” que sin duda inspirará a más de una generación.

Disfrutaré mucho el día en el que algunos misóginos que no conocen Augusta National pregunten cómo es, qué vibra tiene, cuál es el aroma de las azaleas y pidan referencias de las ondulaciones del terreno y velocidad de los greens. Disfrutaré mucho cuando sean tres mujeres latinoamericanas las que expliquen estas inquietudes.

Felicidades a las mexicanas María Fassi e Isabella Fierro y a la colombiana Valentina Giraldo por su lugar en el inaugural Augusta National Women’s Amateur 2019.

Latinoamérica y sus mujeres estarán presentes.

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