1 º
Jon, Rahm

-20

2 º
Tony, Finau

-16

3 º
Justin, Rose

-15

4 º
Henrik, Stenson

-14

5T º
Patrick, Cantlay

-13

5T º
Rickie, Fowler

-13

7 º
Dustin, Johnson

-12

8T º
Alex, Noren

-11

8T º
Gary, Woodland

-11

8T º
Xander, Schauffele

-11

11 º
Patrick, Reed

-10

12T º
Bryson, DeChambeau

-8

12T º
Bubba, Watson

-8

12T º
Justin, Thomas

-8

15 º
Keegan, Bradley

-6

16 º
Jason, Day

-5

17 º
Tiger, Woods

-1

18 º
Hideki, Matsuyama

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Noticias

US Open

Los ganadores y perdedores que dejó el US Open 2018

Junio 18, 2018, 10:38 pm

Y bueno… pasó un US Open que dejó un gran campeón como Brooks Koepka y mucha polémica, en especial por todo lo que sucedió el sábado 16 de junio en Shinnecock Hills.

Se dice que el día más tranquilo para cubrir un torneo de golf es justamente el sábado. El corte clasificatorio ya fue, muchos jugadores no están en el club y el campeón se define al día siguiente. Es decir, el siempre monótono “Moving Day”.

Sin embargo, en esta ocasión fue la tercera vuelta la que se terminó robando la película en cuanto a atención mediática y polémicas varias. Por supuesto, Phil Mickelson, la USGA y la dificultad de la cancha fueron los temas que resaltaron de un US Open que dejó varios ganadores y otros tantos perdedores.

A continuación el detalle:

Ganadores

La “malvada” USGA

Hay que darle crédito a la USGA. En el PGA Championship y en el Open Championship rara vez ocurren las polémicas que siempre vemos en el US Open. Y si estas mismas polémicas pasan en el Masters (ejemplo Tiger Woods en 2013), los “líricos del golf” siempre le dan el beneficio de la duda a la “majestuosa” Augusta National.

¿Pero cuando se habla del US Open? Ningún beneficio de la duda. La USGA es lo peor del mundo. Peor que los embotellamientos de tránsito de esta semana en Nueva York. Peor que los que gritan “mashed potatoes” después del swing. Peor que parar una pelota en movimiento (bueno, no tanto).

Abajo vamos a enumerar algunos de los errores de la USGA que también la hacen entrar en la categoría de “perdedores” del US Open. Y claro, fueron muchos. Pero hay algo en que la USGA ganó: nos trajo de vuelta el US Open, ese Abierto estadounidense donde el par se celebra con todo y los bogeys tampoco son el fin del mundo.

Después del aburrimiento que fue Erin Hills, los líricos y los no tan líricos del golf estamos agradecidos. Gracias USGA. Gracias Shinnecock Hills.

– Brooks Koepka

Nunca se quejó. Ninguna mueca. Ninguna mala palabra. Un tipo maduro y callado que no tiene puntos débiles en su golf.

Koepka es un gran jugador de green bajo presión, además de ser bueno con los hierros y una bestia desde el tee. Su único problema son las lesiones. De hecho, solo eso puede evitar que siga acumulando más majors.

La pregunta que nos hacemos ahora es: ¿Cómo este tipo solo ha ganado tres torneos en el PGA Tour? En algún momento eso tiene (y va) a cambiar.

– Luis Gagne

Seamos sinceros: ninguno lo conocía hasta hace un mes. Es más, nunca disputó el Latin America Amateur Championship ya que representaba a Estados Unidos en el WAGR. Su primera figuración mediática fue el simpatíco capítulo de la “moneda al aire” que lo ayudó a clasificar al Sectional Qualifying.

Después ganó a clasificación en Florida como costarricense y de ahí en más pasó todas las etapas: el corte de la segunda ronda y después el hito de ser el mejor amateur del torneo junto al estadounidense Matt Parziale.

Ahora como representante de Costa Rica, probablemente lo veamos en el LAAC 2019. Un nombre para tener en cuenta.

– Las jugadoras del LPGA Tour

La USGA comete muchos errores, pero en general no se escuchan reclamos durante el US Women’s Open, excepto por parte de Cristie Kerr este año. Además, nadie reclamó tras la acertada penalidad que recibió Anna Nordqvist hace dos años en la definición del Abierto estadounidense.

Como decía Christina Kim en Twitter, hay que darle mucho crédito a las mujeres por aceptar que el US Women’s Open es un desafío más duro que un torneo regular. Aunque pensándolo mejor, si ellas reclamaran más le darían mayor visibilidad mediática a sus torneos (lo que nos parece innecesario, ya que el nivel de cobertura no debería dictarse por eso).

Perdedores

– La “desorganizada” USGA

Ahora vamos con los aspectos negativos de la USGA. Lamentablemente, son muchos.

Guste o no, Emiliano Grillo tiene razón al decir que la USGA es contradictoria. Además de haber hecho muy poco por solucionar el juego lento (el European Tour ya le lleva ventaja en eso, por ejemplo), la USGA tampoco ha solucionado el tema del control de la distancia y manejo de la tecnología de las pelotas de golf. Por eso es que al final tienen que recurrir a preparaciones de cancha “al límite” para poder evitar que volvamos a tener un campeón en -16 como en Erin Hills.

Pero el otro gran error de la United States Golf Association ocurrió el fin de semana. Si bien la preparación de Shinnecock Hills fue perfecta jueves y viernes, todo se estropeó el sábado: malos cálculos con el clima, greens secos y ubicaciones de banderas ridículas hicieron que un test duro se volviera una verdadera tortura.

Cuando un tiro perfecto termina en un búnker a 40 yardas del hoyo significa que algo anda mal. Pero por otro lado, que se anote un 63 en la ronda final en Shinnecock Hills también es algo que no debería suceder, a no ser que un jugador emboque tres o cuatro tiros desde fuera del green.

La USGA volvió a sobrerreaccionar con una preparación de cancha muy “blanda” para la ronda final. Es más, Rickie Fowler pasó de un 84 a un 65 en menos de 20 horas. Absurdo, aunque le haya tocado en sesiones distintas.

A veces parece que a la USGA le falta un poco de orden. Si bien las intenciones eran buenas, se les volvió a escapar el control del US Open.

– Phil Mickelson

¿Merecía ser descalificado? Por sentido común, creemos que sí. ¿Por la regla? No, y ahí la USGA (al menos a nuestro parecer) no se equivocó.

De todos modos, la “gracia” de Phil fue tan impactante como infantil. Ni en la salida del fin de semana con los amigos uno ve eso, a no ser que el que haga algo así se retire de la cancha indignado. Por eso es que su reputación se verá dañada por un tiempo, aunque con el pasar de los meses apostamos porque pasará a ser una anécdota simpática.

Si bien lo que hizo Mickelson fue un craso error, hay que decir que tampoco estaba ocultando algo. Esto no es cambiar la pelota de posición discretamente cuando uno la marca sobre el green o jugar una pelota perdida que no era tuya. Acá Phil se aburrió del hoyo 13 y se aprovechó de las reglas.

Si bien Mickelson fue un “perdedor”, tampoco merece ser criticado tan seriamente por un error de juicio. O por lo que se podría llamar como una “viveza bajo las reglas”.

– El “súper grupo”

Se veía venir. El “súper grupo” de Mickelson, Rory McIlroy y Jordan Spieth parecía destinado al fracaso.

Rory ya había dicho que no le gustaba jugar en grupos llenos de estrellas. En tanto, Spieth aún no encuentra el ritmo con su juego corto. Eso, sumado a las polémicas de Phil, convirtió a este trío en la máxima decepción del US Open 2018.

Sí, mucho más que el propio Tiger Woods. (Golf Channel – Foto: Getty Images)

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