1 º
Jon, Rahm

-20

2 º
Tony, Finau

-16

3 º
Justin, Rose

-15

4 º
Henrik, Stenson

-14

5T º
Patrick, Cantlay

-13

5T º
Rickie, Fowler

-13

7 º
Dustin, Johnson

-12

8T º
Alex, Noren

-11

8T º
Gary, Woodland

-11

8T º
Xander, Schauffele

-11

11 º
Patrick, Reed

-10

12T º
Bryson, DeChambeau

-8

12T º
Bubba, Watson

-8

12T º
Justin, Thomas

-8

15 º
Keegan, Bradley

-6

16 º
Jason, Day

-5

17 º
Tiger, Woods

-1

18 º
Hideki, Matsuyama

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LAAC

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Mark Lawrie, el director de la R&A en Latinoamérica que busca impulsar el golf en la región

Enero 15, 2016, 11:59 pm

Cuando Mark Lawrie tomó posesión del nuevo cargo creado por la R&A como Director para Latinoamérica y el Caribe el pasado enero, acababa de colaborar en la organización del primer Latin America Amateur Championship en su club, Pilar Golf, en las afueras de Buenos Aires. Mientras se embarca en el segundo año con la R&A y su segundo LAAC, su mensaje para el golf de la región está firmemente asentado: desarrollo antes que dólares.

“Más que aportar fondos, lo mejor que podemos hacer a largo plazo es establecer las formas y los medios para que la gente reciba un mejor entrenamiento”, dice Lawrie, quien fuera director ejecutivo de la Asociación Argentina de Golf durante 15 años. “Si queremos que el golf crezca, necesitamos buenos instructores, buenos superintendentes y buenos administradores”.

Lawrie entiende que si bien expandir el conocimiento y las mejores prácticas de mantenimiento requieren aportes de fondos, eso no significa simplemente mandar un cheque anual a las asociaciones afiliadas. Las 29 entidades nacionales que él supervisa incluyen todos los países de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe excepto México, que está afiliado a la United States Golf Association.

“El crecimiento del golf está firmemente ligado a temas económicos propios de cada país”, afirma Lawrie, quien durante los años que estuvo al frente de la asociación de su país jugó un rol importante en el desembarco del PGA TOUR Latinoamérica en 2012 y en ser sede del World Amateur Team Championships en Buenos Aires en 2010. “Existen fundaciones que están comprensiblemente tentadas a crear instalaciones públicas – un driving range o una cancha de nueve hoyos – como una postura hacia el deporte. Sin embargo, no siempre hacen las diligencias necesarias como para mantenerlas funcionando. Se necesita contratar a gente idónea para que sea sustentable. Deben tener en claro que nadie va a aportar los fondos para siempre”.

Lawrie enfatiza el credo “enseñarles a pescar”, mientras que reconoce que el golf no es un deporte fácil de dominar.

“Yo he tenido la suerte de jugar la mayoría de los deportes, y calificaría al golf como uno de los más difíciles”, dice Lawrie, 58 años y cuarta generación de argentinos. “Si no se tiene algún tipo de habilidad, el porcentaje de fracaso puede ser muy alto. Si la persona que le está enseñando no es razonablemente competente, es muy probable que se sienta frustrado y abandone el golf. Se requiere de mucho esfuerzo para incorporar a la gente al golf. No queremos que abandonen porque tienen mal el grip o el stance debido a que alguien no les enseñó adecuadamente. Eso duele”.

Cuando Lawrie visita a las federaciones nacionales de la región, él les hace una pregunta aparentemente desconcertante: “¿Qué cree usted que piensa la gente sobre su función?” Después de recibir una mirada atónita de los presentes, él habla largo y tendido sobre el tema: “En otras palabras, ¿cuál es la percepción del jugador o la jugadora que está jugando en su club un sábado en la mañana? ¿Qué creen ellos que su federación está haciendo por el golf? ¿Entienden para qué está usted ahí?”.

El punto de este ejercicio de Lawrie es que las federaciones nacionales y regionales, quienes no están ni cerca de tener los recursos de la R&A o la USGA, entiendan que tienen que achicar su enfoque.

“Para medir el éxito propio como federación, se necesita que la gente tenga algún tipo de respuesta a esa pregunta”, agrega Lawrie. “En vez de hacer seis cosas, debería elegir dos y hacerlas bien. Supervisar un plan para entrenar a juniors – ¿qué recursos necesitamos para hacer eso? Enseñar las Reglas de Golf, enfocándose en cómo lograrlo. Una federación con seis personas en su staff puede dejarse llevar por demasiadas iniciativas y descubrir hacia el fin de año que no hicieron demasiado”.

Cuando visita cada asociación nacional, Lawrie hace hincapié en el enfoque de la “ola creciente” que él considera que en última instancia producirá un crecimiento sostenido.

“Yo les digo que ellos pueden pensar que mi visita significa que les voy a dar dinero,” dice. “Si es un buen proyecto, trataré de ayudarlos, pero más allá de eso estamos tratando de establecer algo que sea más a largo plazo. ¿Cómo podemos nosotros, como organización, facilitar mayor entrenamiento, más educación para los depositarios de cada país para crear un efecto multiplicador? El dinero sirve hasta cierto punto. La manera de llegar lejos es con educación”. (Ron Driscoll/USGA – Foto: Enrique Berardi/LAAC)

 

Por: Francisco Javier Obarrio

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