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Golf amateur

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Semana de la Mujer

Abril 3, 2019, 11:12 pm

Por Fernando Garza (@fergarzagolf)

En los últimos años se nos ha querido imponer la idea de que para recordar que existe algo (o su importancia), hay que crearle un día. Así nació el día del helado, de la tierra, de la verdura y hasta de la suegra (en donde se le suele regalar, sobre todo, un chocolate amargo de calidad).

Esta tradición, me parece a mí, atiende a lo efímero que resulta todo a partir del crecimiento en la tecnología y en la manera en que nos comunicamos. Un mensaje o intención dura menos de un día. Nuestras historias son de ocho segundos y hemos cambiado las cortas llamadas telefónicas (pero de gran calado en el mensaje) por informales audios de WhatsApp.

Dado este contexto, los reyes del marketing han decidido hacer una fiesta cada 24 horas que permita crear un concepto vendible que reditué en ingresos (léase hasta la Navidad). Es muy grande la tentación de hacer que se consuma más de algo en fechas carentes de sentido. Me enteré que en abril se creó el “Día Internacional del Beso” para conmemorar el beso más largo jamás registrado (no sé como le han hecho para investigar con tanta exactitud algo tan personal) que duró más de 58 horas, gesta realizada por una pareja tailandesa.

Dentro de esta tentación de los días, hay uno que particularmente me llama la atención: el Día Internacional de la Mujer. Se celebra en marzo y casi entiendo el porqué. Necesaria una reivindicación del género femenino, se le dotó de este día para fungir como recordatorio del importante rol que tienen las mujeres en nuestras vidas. Me parece al menos insuficiente el hecho que casi la mitad del mundo (las mujeres) tengan sólo un día para celebrar serlo.

Recientemente me puse a pensar en lo duro que ha sido el camino para este género por el sólo hecho de ser mujer. El hombre salía a cazar y la mujer se quedaba en casa. Eso quedó tatuado en sus “responsabilidades”, alejándole inconscientemente quizás durante mucho tiempo de expresar a plenitud todas las demás habilidades e inteligencia con la que se les dotó. Muchas culturas, sociedades y países lo entendieron mal, habiendo todavía en el mundo vagones de tren específicos para mujeres y una prohibición al voto. Ni qué decir de manejar, una actividad prohibida (léase Arabia Saudita).

Mientras reflexionaba sobre este tema, acudí a los ejemplos de mujeres que cambiaron la historia de nuestra vida, destino, país. Los ejemplos son, por suerte, vastos. Hay en la ciencia, en el deporte, en el arte, en la política. Así aparecen las Frida Kahlo, Virginia Woolf, Maria Curie, Lorena Ochoa, Indira Gandhi, Madre Teresa y tantas otras que han roto moldes sociales para simplemente demostrar de lo que son capaces. Caí en cuenta pues que para vivir en igualdad simplemente hay que leer, hay que documentarse, y entrar a una conversación que existirá siempre (equidad), sin prejuicios.

Esta semana se juegan dos torneos de la más alta importancia en el mundo del golf femenino y como los problemas, los colores, el sabor y la rica gastronomía, Colombia y México se unen (de nuevo) y levantan la mano por América Latina.

Primero, el ANA Inspiration (antes Kraft Nabisco) llega a Rancho Mirage para deleitarnos con el primer major de la temporada del LPGA Tour. Lorena acá ganó su último torneo grande, siendo la única Latinoamérica en la historia en triunfar ahí. Este torneo tiene sangre latina: Mariajo Uribe, Gaby López y María Torres unen a nuestra región buscando repetir la hazaña esta semana. Talento hay.

Mariajo y Gaby son dos grandes jugadores que han llegado por caminos distintos a lo más alto del deporte, pero que comparten algo: luchan como muy pocas. Par de ejemplos de lo que las deportistas como ellas y María son capaces de hacer para aquellos que anden algo distraídos.

Por el otro lado, esta semana ya se juega el inaugural Augusta National Womens Amateur. Mucho se ha dicho de esta extraordinaria oportunidad que tendrán las 72 mejores jugadoras amateur del mundo para disputar 36 hoyos en Champions Retreat Golf Club. Luego, jugarán una ronda de práctica en Augusta National, y las que logren pasar el corte podrán cumplir el sueño de todo golfista: pegar golpes competitivos en el ANGC.

Isabella, María y Valentina de nuevo unen a Latinoamérica con sus raíces mexicanas y colombianas, soñando que el trofeo se quede “en casa”. Que no se equivoque nadie, estas jugadoras llegaron acá por méritos propios y las chances de ganar están latentes. El gran reto será mantener las emociones en el lugar indicado.

En un esfuerzo por continuar y agrandar el legado en el mundo amateur (así lo dictó siempre uno de sus fundadores, Bobby Jones), Augusta National Golf Club transformó un sueño en algo tangible (como suele hacerlo), buscando crecer el deporte inspirando a generaciones enteras. La potencia de María puede ser determinante para una gran semana, pero el talento es igualmente abrumador en el caso de Isabella y Valentina.

Estos dos eventos y el debutante Jordan Mixed Open (donde participan figuras del Ladies European Tour junto a jugadores de European Challenge Tour y Staysure Tour) me tientan a considerar ésta como la “Semana de la Mujer”, pero creo que no es así. La mujer es un elemento permanente que además de darle sentido y balance a todo nuestro entorno, se esmera en ser la mejor versión posible de sí misma. La mujer es noble, honesta y dedicada. Las atletas de alto rendimiento sacrifican (al igual que los hombres) expectativas para romper moldes. Van en contra de lo que muchas sociedades aún creen.

A la mujer (como al hombre) hay que reconocerle diariamente lo que hace bien y sugerir lo que creemos puede hacer mejor en el futuro. Es un trabajo constante. Gaby, Mariajo, Valentina, Maria e Isabella son solo ejemplos de mujeres, deportistas y ciudadanas que inspiran a todo un continente. Se merecen más que “una semana” o “un día”. Merecemos todos tratarnos igual y gozar de lo que cada uno logra.

Estamos con ustedes. ¡Mucho éxito!

Archivos columnas de Fernando Garza. (Foto: María Fassi)

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