1 º
Jon, Rahm

-20

2 º
Tony, Finau

-16

3 º
Justin, Rose

-15

4 º
Henrik, Stenson

-14

5T º
Patrick, Cantlay

-13

5T º
Rickie, Fowler

-13

7 º
Dustin, Johnson

-12

8T º
Alex, Noren

-11

8T º
Gary, Woodland

-11

8T º
Xander, Schauffele

-11

11 º
Patrick, Reed

-10

12T º
Bryson, DeChambeau

-8

12T º
Bubba, Watson

-8

12T º
Justin, Thomas

-8

15 º
Keegan, Bradley

-6

16 º
Jason, Day

-5

17 º
Tiger, Woods

-1

18 º
Hideki, Matsuyama

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Noticias

PGA Tour

The Players

Marzo 13, 2019, 8:44 pm

Por Fernando Garza (@fergarzagolf)

Esta semana se juega The Players Championship, el campeonato que entrega la bolsa más grande de todo el año en el PGA Tour. Este torneo supone una excepcional oportunidad para generar algunos elementos clave en la temporada: aumentar la confianza para afrontar el resto de los torneos del año, robustecer tu carrera como golfista profesional y, porque no, también tener la chance de cambiar tu vida. Así de profundo.

“The strongest field in golf”, como se le conoce a la lista de jugadores que integran el evento jugado a unos pasos de la sede del PGA Tour, en Florida, contempla, entre otras cosas, el premio para el ganador más grande del orbe (monetariamente): 2.25 millones de dólares.

Durante décadas, Latinoamérica ha estado presente en el torneo con la participación de sus mejores embajadores, los cuales han calificado por diferentes vías. Haber sido parte de los primeros 125 jugadores de la FedEx Cup del año anterior, por ejemplo; haber ganado un torneo del calendario el año anterior o durante el año en curso; ser parte de los 10 primeros de la FedEx Cup de la temporada que está en marcha; ser ganador de majors, entre otros parámetros. Así, pasaron por acá algunos argentinos como Fabián Gómez, Andrés Romero, Ángel Cabrera, algunos mexicanos como Carlos Ortiz, Víctor Regalado y Esteban Toledo; Camilo Villegas de Colombia, etc.

Cierto es que es un torneo de élite. Los mejores del mundo están presentes. Muchos dicen que es una especie de “quinto major”, una etiqueta que polariza y que a míciertamente no me agrada del todo. Considero “sagrados” y suficientes los cuatro majors. No se podrá comparar nunca un torneo (por más bueno que sea) que se gestó allá por la década de 1970 a uno como el Open Británico, que tiene casi 150 años de historia. El golf no requiere de un quinto major y The Players no necesita serlo para continuar con su legado, para seguir siendo un evento especial.

Hay elementos que hacen de este torneo algo diferente, único. El icónico hoyo 17 aporta a este concepto de “diferente”. Ahora que vuelve a jugarse en marzo (y no en mayo como se hizo desde 2007) y con la relevancia que los jugadores le dan, es una inmejorable oportunidad para cambiar “el rumbo de la vida” de alguno de los jugadores. Ganar representa, además del dinero del que ya hablamos, una exención en el PGA Tour por cinco años, jugar los majors por tres años, y un sinfín de beneficios a nivel comercial.

Este año, Jhonny, Emiliano y Abraham sacarán “las garras” por el continente. Emiliano y el venezolano Vegas han jugado este campeonato en el pasado y se sienten cada vez más cómodos en los grandes escenarios del golf mundial.

Por su lado, Abraham ha sido el jugador que más ha elevado su nivel y consistencia en los últimos 12 meses. Sin duda. Dicho por sus colegas, el crecido en Reynosa acumula elogios de todo tipo de jugadores, medios y autoridades del tour como un jugador preciso, que se equivoca poco y con un gran manejo de sus emociones.

Me preguntaba hace algunos días, ¿qué podemos esperar de Abraham en el Players? Algunos despistados dirán que no tiene con qué competir ante los mejores del mundo. Ya saben, hay un sector del público que lee poco y que no dimensiona lo que ha logrado Abraham hasta hoy.

Cuando me pregunto sobre las expectativas de tal o cual jugador, me gusta pensar en términos de largo plazo. Claro que sería clave, histórico y legendario que Abraham ganara esta semana. Pero es, para mi particular punto de vista, mucho más importante ir ganando confianza, sumar, construir una nueva semana en donde el sentimiento de pertenecer al tour se vaya incrementando. Por ello, y con la madurez con la que Abraham se despliega en cada campo que juega, pienso que esta semana él debe disfrutar la experiencia, confiar en el proceso, no tomar decisiones equivocadas (de bastones, de riesgos innecesarios) y buscar jugar las últimas dos rondas. Luego, si “las trae consigo” y empiezan a caer los putts (algo que no sucedió en el WGC México, por ejemplo), el tamaulipeco podría pelear el título.

Este año habrá más viento, motivo por el cual el campo jugará un poco más difícil, aunque recién al final de la semana veremos la velocidad de los greens y que tan “soft” ponen los fairways. El viento, y todo lo que conlleva esa situación climatológica y del campo, puede ser algo que le ayude al jugador mexicano. Abraham se crió en este tipo de condiciones y no le incomoda para nada tener que pegar stingers y “jugar” constantemente con la trayectoria de sus tiros. Veremos.

Con su lugar asegurado en The Players y en el Open este año, Abraham no puede negar que en su mente está clasificar al Masters por primera vez. Es un objetivo que no está lejos y es plenamente alcanzable. Por ahora está dentro del WGC-Dell Match Play, evento al cual clasifican los primeros 64 del mundo. Un buen resultado esta semana lo podría catapultar más cerca del 50 del mundo, número mágico para clasificar a Augusta sin “necesidad” de ganar un torneo. La otra vía es, evidentemente, es alzar un trofeo durante marzo para asegurar el ticket a la tierra sagrada en Georgia.

No tengo duda de que Abraham estará por muchos años en el tour y tendrá sus chances de jugar Augusta. Y no solo eso, sino que también competir para ganar su primer torneo grande.

Lo más relevante para él y para los otros dos latinos que participan esta semana en el TPC de Sawgrass es la conciencia de que esta carrera es un proceso. Para llegar a la cima, a la cumbre de sus años en el tour, hay que jugar los torneos importantes, aprender, y volver después a intentar ganarlos.

Acelerar los procesos, forzar los conceptos, adelantarse a los tiempos, confundir deseo con realidad es peligroso. Esto último es un poco lo que ha hecho el Players, un gran campeonato que ha buscado distanciarse del concepto básico que le acompaña: un gran evento, un gran espectáculo donde se juega por mucho dinero y por exenciones importantes para el ganador.

Disfrutemos los majors, y disfrutemos The Players. Cada uno tiene su lugar en el Tour.

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