1 º
Charles, Howell III

-19

2 º
Patrick, Rodgers

-19

3 º
Webb, Simpson

-18

4T º
Luke, List

-17

4T º
Ryan, Blaum

-17

6 º
Cameron, Champ

-16

7T º
Chase, Wright

-15

7T º
Kevin, Kisner

-15

7T º
Peter, Uihlein

-15

7T º
Zach, Johnson

-15

11T º
Austin, Cook

-14

11T º
Dominic, Bozzelli

-14

11T º
Graeme, McDowell

-14

11T º
Lucas, Glover

-14

15T º
Anders, Albertson

-13

15T º
David, Hearn

-13

15T º
Hunter, Mahan

-13

15T º
Jason, Gore

-13

15T º
Matt, Every

-13

15T º
Patton, Kizzire

-13

15T º
Richy, Werenski

-13

15T º
Ryan, Armour

-13

23T º
Adam, Schenk

-12

23T º
Brian, Gay

-12

23T º
Corey, Conners

-12

23T º
Harold, Varner III

-12

23T º
Jonathan, Byrd

-12

23T º
Kyle, Jones

-12

23T º
Nick, Watney

-12

23T º
Scott, Langley

-12

23T º
Troy, Merritt

-12

32T º
Brian, Harman

-11

32T º
Hank, Lebioda

-11

32T º
Martin, Piller

-11

32T º
Robert, Streb

-11

32T º
Scott, Brown

-11

37T º
Brice, Garnett

-10

37T º
Derek, Fathauer

-10

37T º
Ernie, Els

-10

37T º
Fabian, Gomez

-10

37T º
J.J., Spaun

-10

37T º
Joel, Dahmen

-10

37T º
Sam, Burns

-10

37T º
Sungjae, Im

-10

37T º
Tom, Hoge

-10

46T º
Ben, Crane

-9

46T º
Ben, Silverman

-9

46T º
Chris, Kirk

-9

46T º
Denny, McCarthy

-9

46T º
Harris, English

-9

46T º
Sean, O'Hair

-9

46T º
Stuart, Appleby

-9

46T º
Ted, Potter Jr

-9

54T º
Brendon, Todd

-8

54T º
Dru, Love

-8

54T º
Henrik, Norlander

-8

54T º
Johnson, Wagner

-8

54T º
Lee, Hodges

-8

59T º
Aaron, Baddeley

-7

59T º
Andrew, Landry

-7

59T º
Nate, Lashley

-7

59T º
Roberto, Castro

-7

59T º
Sam, Saunders

-7

59T º
Sangmoon, Bae

-7

65T º
Davis, Love III

-6

65T º
Jamie, Lovemark

-6

65T º
Joaquin, Niemann

-6

65T º
Trey, Mullinax

-6

65T º
Wyndham, Clark

-6

70 º
Roger, Sloan

-5

71T º
Cody, Gribble

-4

71T º
D.A., Points

-4

71T º
Seth, Reeves

-4

74T º
Ollie, Schniederjans

-3

74T º
Tyler, Duncan

-3

76T º
Garrett, Barber

-2

76T º
Hudson, Swafford

-2

78 º
Brendon, De Jonge

-1

Noticias

PGA Championship

Volver donde fuiste feliz

Agosto 14, 2018, 10:22 pm

Por Fernando Garza (@fergarzagolf)

La vida, invariablemente, nos va llevando por caminos distintos. De eso se trata todo esto, de la autenticidad.

A cada quien se nos tiene preparado un recorrido diferente, interesante, sinuoso en muchos casos, pero ciertamente único. Si a eso le sumamos nuestros planes, deseos y finalmente, acciones, es acá cuando se desarrolla una vida extraordinariamente interesante. Con altos, bajos, medios, con golpes de timón, algunos forzados por circunstancias fuera de nuestro alcance, pero otros definidos por nosotros en pro de buscar la paz, la plenitud y lo que algunos llaman felicidad, la vida se presenta ante nosotros pasajera, definitiva e irrepetible.

Este fin de semana pasado, de nuevo, el golf volvió a darme una lección total. El deporte es finalmente eso: personas logrando cosas impensables, superándose a sí mismos en terrenos y situaciones de adversidad o al menos desconocidas. Es un cúmulo de emociones que buscan ser liberadas por medio de la competencia. El deporte es pasión y orgullo. Es honestidad y trabajo. Es creer en nosotros mismos (después de dudar) para demostrarnos (no demostrarLES) que cuando se quiere, se puede.

Luego en el deporte viene la dosis vigente de suerte… eso de estar en la era correcta, en el momento indicado. Pero créanme que aún sin suerte, sin estar en la era “correcta” uno puede pasar a la historia en el deporte como ejemplo para futuras generaciones. Se me vienen a la mente Greg Norman, Phil, Ernie. Ganaron, pero les tocó vivir en una época dominada por otros jugadores. Greg ganó “poco” pero la gente recuerda dos cosas de él: quizás el colapso en el Masters de 1996 y su vida de negocios extremadamente exitosa. Yo prefiero recordar de Greg su resiliencia, su trabajo en silencio para darse chances de ganar majors, su manera de hablar del deporte y de su carrera ya cuando ésta estaba terminada. Un atleta agradecido con la vida.

Volviendo pues a este fin de semana, y hurgando un poco en las emociones e historias que me tocó sentir el día sábado y domingo frente al televisor, caí en cuenta de que nosotros (no quiero decir “atletas”) los apasionados del deporte, cuando se presentan situaciones adversidad o inesperadas, siempre tenemos un lugar, un recuerdo, una persona a la cual acudimos para poder ser transmitidos con paz, serenidad, buena vibra. Es ahí donde pretendemos recomponernos, reinventarlos, después de un análisis a profundidad sobre nosotros, sobre lo que somos, lo que pretendemos ser, y lo que seremos si seguimos por el rumbo que hemos definido.

Apareció en mi análisis Brooks, primero. ¿Qué se puede decir de un hombre que con el Tigre acechando muestra tal frialdad para ganar su tercer major en sus últimos seis intentos? Espectacular.

Fuera de estos tres triunfos, el jugador de Florida tiene sólo una victoria en el PGA Tour y otra en el European Tour. Bingo. El lugar donde este jugador se motiva y se siente llevado al limite para sacar su mejor golf y su mejor personalidad es en los campeonatos mayores. Vaya característica. Vaya “problema”.

Me llama poderosamente la atención que la pregunta se la han hecho mas de una vez en las salas de prensa y, a diferencia de otros jugadores que evaden el tema de la extra motivación en los majors, Brooks, lo acepta, desarrolla el punto y lo utiliza como algo que eleva su nivel en estos torneos. Aquí hay un punto pendiente para el PGA Tour. Lograr que los triunfos en algunos torneos del calendario regular, tengan un valor distinto. Una especie de “Rolex Series” del European Tour, pero yo me inclinaría más por las condiciones de la cancha. Las canchas largas, suaves, sin mucha dificultad en cuanto a arquitectura hace que un tipo de jugadores (“bombers”) sean favoritos para el triunfo, si el putt está a punto esa semana.

Un buen ejemplo fue el AT&T Byron Nelson, que al moverlo a Trinity Forest cambió por completo el sentir del torneo jugándose ahora en un campo que presenta unas condiciones distintas y únicas para los jugadores, algo que normalmente no tienen en el Tour Regular. Acierto. Por lo pronto, Brooks es feliz en los majors, objetivo que tenía bien clarito desde que jugaba en el Challenge Tour del Tour Europeo. Es el primer jugador que gana más de un major y que viene de ese Tour de desarrollo. Brooks volverá a estos torneos de manera continua y mi apuesta es que acabe con al menos seis de ellos. Veremos.

Y sí, no sólo se le vio a Brooks volver al lugar en el que es feliz. Sino que también al fanático de golf (y el fan casual de golf que no sabe mucho del deporte) se le vio nuevamente pegado a la televisión en un torneo grande el día domingo por la tarde. La razón la sabemos todos. Brooks, Adam, Justin, Jon, todos crecieron idolatrando a un tal Tiger Woods. Todos los que buscaban quedarse con el torneo en Bellerive soñaron con poder competirle al mejor de todos los tiempos (a discusión en otra columna) uno de los torneos en el que se gestó su leyenda.

Buenas noticias para el mundo del golf y para nosotros que nos gustan las historias increíbles. Tiger ha vuelto, y ha vuelto mucho más humano. Ha vuelto para felicitar al ganador aún cuando él estuvo a punto de serlo. Ha vuelto para sonreír después de un putt fallado, para chocar la mano de fans y niños en camino al tee del 10. Ha vuelto a contender en un torneo así y, después de perder la oportunidad de birdie en el 17 que quizás hubiera cambiado el rumbo del torneo, ha firmado su tarjeta y se ha dado el tiempo de comentar su ronda en televisión con una actitud que quizás nunca le vimos.

El “Tigre” está en paz porque arregló su vida, aprovechó esa segunda oportunidad que él mismo se dio. La espalda sana ha sido la parte final de su recuperación que le ha devuelto la ilusión y la idea (clarísima) de que puede volver a competir y ganar los torneos que ya ganó, pero ahora 10 años después. Tiger lleva 79 victorias en el tour, y mostró siempre una pasión por ganar ya fuera en Torrey Pines o en Firestone CC, strokeplay, matchplay o majors. Lo de Tiger es avasallar en cualquier campo en el que se pare, y lo que trae este jugador al deporte es inigualable. Los últimos detractores que quedaban todavía el domingo se han esfumado con la ronda final más baja en toda su carrera en los majors.

Ya es inevitable, Tiger volvió al lugar en donde es feliz: Los domingos, de rojo, en la parte alta del tablero, en los torneos grandes. Seamos todos felices.

Estos son solo dos ejemplos de los muchos que se desarrollan cada fin de semana con tantos jugadores que se juegan la vida en una cancha de golf y que pasan desapercibidos. Aquellos que están peleando por mantener su tarjeta (se acerca el final de temporada), aquellos que buscan calificar vía Monday Qualifier a los últimos torneos de los principales tours del mundo y también esos que van por el milagro de brillar en el golf cuando nadie daba un peso por ellos.

Hablando de eso, quiero detenerme en el caso de Carlitos Ortiz. A punto de ser padre, Carlos se embarcó en la aventura a principios de año de volver al PGA Tour por medio del Web.com Tour. Algo que ya había hecho en el pasado.

La gran mayoría de los jugadores que ascienden al máximo circuito mundial desarrollan un proceso de adaptación, de aprendizaje que muchas veces les lleva a volver al Web.com como buscando “hacerlo correctamente esta vez”. Las situaciones a las que el jugador se enfrenta cuando comienza a llegar el éxito son desconocidas y abrumadoras. Nuevos bastones, compromisos mediáticos, viajes, invitaciones especiales, expectativas más altas, etc. Demasiadas oportunidades para que tu juego y los scores se vean un poco descuidados.

Hablé con Carlos en Puebla y en Acapulco (jugando torneos de la gira profesional mexicana) y su mirada, aunada a sus palabras, me dejaron claro que era cuestión de tiempo para que volviera al máximo circuito.

“Mi intención es ganar Mayakoba y así poder volver al Tour”, fue su respuesta a mi pregunta sobre sus deseos de poder jugar la parada anual del PGA Tour en el caribe mexicano. En esa ocasión Carlos no ganó el torneo, pero sí se marcó claramente sus objetivos: casarse, ser padre y por supuesto sumar buenos resultados en la presente campaña del Web.com Tour para regresar con tarjeta completa al PGA Tour en la temporada 2018/2019. Carlos se siente muy cómodo ganando y jugando bien en el Web.com. Su talento y juego actual me da la sensación de que seguirá con esa comodidad en el PGA Tour la temporada que viene.

Tan importante es tener claro el lugar en el que uno está en plenitud, como la fuerza y entereza para disfrutar del camino que te lleva a él.

Y a ti, ¿qué te hace feliz? ¿Dónde? ¿Te estás acercando a ello?

Eso no lo puedo saber yo. Lo que sí sé es que Tiger, Brooks, Carlos lo consiguieron dentro de la cancha.

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